12 de marzo de 2014

ENTONCES LA FUERZA DE TU RISA

Entonces la fuerza de tu risa
derriba las oscuras torres
crea la luz que devuelve a mis ojos
el horizonte
y me escribe en la mirada
la ilusión de ser otra.

Acepto.
Tu alegre cuerpo será todo lo que escuche
y sus bordes sonarán
cuando te atienda mi alma
cuando abra las puertas de mi vida
cuando me rinda
ante la forma
más sencilla de amarte.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho tiempo desde este post, mucho tiempo sin dejar rastro por aquí, a pesar de que paso a leer en muchas ocasiones... Tal vez uno no quería turbar la paz del lugar, o tal vez somos conocedores de que una misiva de amor debe permanecer en el silencio que reclaman sus últimos versos.
Un placer, en cualquier caso, pasar por aquí.

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